Delia II: dos robots quedan atrapados en faenas de búsqueda de mineros

Delia II: dos robots quedan atrapados en faenas de búsqueda de mineros

Al cumplirse un mes desde el accidente en que Jorge Sánchez y Enrique Ojeda quedaran atrapados en la mina Delia II (Chile Chico), las noticias son poco alentadoras, ya que aún no se logra determinar la ubicación de los mineros ni de los vehículos de trabajo que usaban cuando se inundó la mina.

Tras 14 sondajes y el bombeo constante, pero infructuoso, de la laguna para bajar el nivel del agua al interior de la mina, se sumó otro inconveniente. Esta vez, un robot submarino quedó enganchado en el fondo de la mina, luego de ser enviado para rescatar a un primer robot que el fin de semana había logrado avanzar 200 metros bajo el agua en busca de alguna pista, y que también quedó enganchado. “Con sondajes no se había encontrado nada, y con los robots se intentaba ver qué había en los niveles más cerca de la superficie, para localizar algún tipo de indicio. Con los sondajes solo se encontró lodo. La esperanza eran estos robots, para ir achicando el área de búsqueda”, explicó Gustavo Veroiza, presidente del Sindicato de Trabajadores de Minera Cerro Bayo.

Los robots submarinos se trajeron luego de que la alta alcalinidad del agua que inundó la mina hiciera imposible y riesgoso el trabajo de buzos tácticos. Los sondajes, en tanto, se reanudarían dependiendo de los resultados que arroje la magnetometría (especie de radiografía a la mina), aún en proceso.

“Pudieran aparecer algunos puntos anómalos, que podrían indicar la existencia de equipos con los cuales la gente estaba trabajando. Entonces, la idea de los próximos sondajes es buscar esos puntos”, dijo hoy el geólogo Felipe Matthews.

Tras cuatro semanas, Andrés Sánchez, hermano de Jorge, aún mantiene la esperanza de encontrarlos y critica la demora inicial en las tareas que, a su juicio, pudo haber marcado la diferencia, así como lo que calificó como “la indiferencia” de la autoridad ante el llamado de las dos familias.

“Ellos podrían estar vivos aún, hay gente que ha sobrevivido un mes, por eso no pierdo la esperanza. Se pudo haber hecho mucho más. Eso sí, cuando saquen a mi hermano no quiero que venga la Presidenta. Pedimos que viniera, pero nunca lo hizo”, sostuvo Andrés Sánchez.