Latinoamérica empieza la batalla por quedarse con nueva ola de inversiones mineras

Latinoamérica empieza la batalla por quedarse con nueva ola de inversiones mineras

“A donde quiera que fuimos encontramos lo mismo: economías en crecimiento con una gran energía para avanzar, atravesar el Océano, usar a Australia como destino y añadir nuevos mercados”. Así se ve América Latina desde los ojos del Gobernador general de Australia, Sir Peter Cosgrove, con quien coincidieron empresarios de su país quienes, por sexto año consecutivo, acudieron a la conferencia de minería “Latin America Down Under” (LADU) en Perth, por considerarla una vitrina para las relaciones comerciales con nuestra región.

Chile logró posicionarse, una vez más, como el principal destino de los inversionistas, quienes consideran que la nación ofrece seguridad jurídica, buena infraestructura, experticia y experiencia en el sector.

Sin embargo, muchos estiman que ha venido perdiendo atractivo por su casi absoluta dependencia del cobre y por la dificultad que enfrentan las empresas junior para establecerse en la nación.

En tanto, Argentina, Ecuador, México y Brasil buscan despertar interés con sus propuestas para diversificar el negocio, en medio de los constantes cambios que sufre el sector, y Perú ha volcado sus esfuerzos por destronar a nuestro país con grandes proyectos.

Diversificar a Chile

No en vano Chile inauguró la conferencia LADU por ser referencia mundial en el ámbito minero.

Años de desarrollo le dan ventaja y esto es reconocido por sus vecinos. “En el caso del cobre, Chile tuvo una política muy agresiva a fines de los ‘80, que le permitió el desarrollo de grandes minas que han dado fruto y siguen dando frutos”, dijo en entrevista con Diario Financiero el subsecretario de minería de Perú, Ricardo Labó. “Eso no pasó en nuestro país”, explicó.

Pero para el subsecretario de minería chileno, Erich Schnaker, no basta con “ser solo los grandes productores de cobre”. Él apuesta por una diversificación para hacer frente a la volatilidad de los precios de los commodities.

“Chile es un país que si bien se dice que es maduro desde el punto de vista geológico todavía tiene un alto potencial para explorar y explotar. Vemos una gran posibilidad de expansión a otros minerales como la plata y el litio”, apuntó.

También aseguró que hay que atender a las empresas junior, que reclaman mayores facilidades para ingresar a la nación. “El sistema de propiedad minera que tiene Chile es perfectible. Debemos mejorar lo de las pertenencias perpetuas que muchas veces no se terminan explotando”, dijo.

Carrera por el litio

Aunque todo indica que el precio del cobre va a mejorar por la demanda en la construcción de autos eléctricos, el litio ha empezado a acaparar interés mundial.

Chile es el segundo productor del planeta, pero no está solo en la carrera. Argentina apuesta por el mineral y por ello ha decidido disputarse las inversiones con nuestro país.

La idea de la Casa Rosada es acaparar parte del creciente mercado, que el año pasado vio 190.000 toneladas de litio consumidas en el globo, que aún fueron insuficientes para satisfacer la demanda.

Al menos 40 empresas extranjeras ya tendrían proyectos en Argentina, más de la mitad relacionados con el litio, y el país contaría con 17% de las reservas estimadas, frente a 21% de Chile y 30% de Bolivia.

Frente a ello, nuestra nación trabaja en una regulación de la actividad para fines de este año. “Queremos decretos definidos. Chile es el segundo mayor productor de litio en el mundo, pero la producción se basa en concesiones previas al año ’79. Desde el año pasado estamos mejorando las condiciones de explotación del recurso, velando por los derechos de las comunidades de la zona, del medio ambiente, siempre llegando a acuerdos con la empresa privada”, explicó Schnaker.

Elefante en la sala

Los problemas sociales son siempre punto de debate en torno a la actividad minera, pero Perú fue en Perth el único capaz de reconocer su existencia. “Hay un elefante en la sala”, dijo Labó frente a decenas de empresarios, y se refería precisamente a los conflictos sociales.

Luego explicó a DF que su gobierno está consciente del riesgo y que por ello “busca trabajar mucho más de cerca con los gobiernos locales y entre ministerios” en las zonas de desarrollos.

Schnaker, aunque compartió su punto de vista y consideró “necesario el acercamiento desde los proyectos a la sociedad para evitar que se dificulte la minería”, aseguró que Chile “no tiene mayores problemas con las comunidades locales”. Mucho de ello se habría aprendido precisamente de Australia, una región aislada del mundo, desértica, pero rica en minerales, gas y petróleo que encontró un camino para hacer minería responsable con su gente y con su entorno.

Cambios de gobierno

En momentos de grandes cambios políticos en la región, Argentina y Ecuador se hacen camino para lograr el protagonismo minero.

La llegada de Mauricio Macri al poder no solo ha devuelto la confianza empresarial, sino que ha ofrecido al mundo minero zonas aún sin explorar y una infraestructura que facilitaría los proyectos.

Ecuador se suma a esta lista. La nación, que estuvo dirigida durante diez años por Rafael Correa, llegó a sonar como “la siguiente potencia minera latina”, por las grandes reservas naturales de minerales y metales como cobre y oro, que aún no han sido explotadas.

Sin embargo, la nueva administración debe enfrentar el desafío de dar más seguridad jurídica para la exploración del vasto territorio donde se presume hay grandes reservas de cobre y oro.

“Será difícil atraer inversión extranjera si los inversionistas consideran que no hay seguridad jurídica. La denuncia de los tratados bilaterales de inversión, que implica que no se puede recurrir al arbitraje internacional, complica aún más este criterio”, afirmó Walter Spurrier del grupo ThinkThank de Ecuador.

“Chile tiene barreras muy altas y entrar requiere mucha negociación”

– ¿Cuáles considera que son los beneficios de operar en Chile frente a otros países?

– Es una de las cinco mejores jurisdicciones mineras del mundo: la infraestructura es muy buena, sus leyes y normativas, tiene un buen gobierno, no sufre como otras regiones en vías de desarrollo por hechos de corrupción. Es un campo de trabajo justo y a las compañías les gusta invertir en países estables. Los problemas con el agua o electricidad no dejan de ser comunes en cualquier otro país del mundo, incluyendo Australia.

– ¿Qué dificultades enfrentan las junior en Chile?

– La barrera de ingreso. Chile tiene barreras muy altas por su sistema de títulos mineros. No tiene una política de “o lo usas o lo pierdes”, más común en otras naciones y que busca maximizar la exploración. Con un sistema proteccionista, se crea una gran barrera para adquirir posiciones en proyectos. Entrar a Chile es un gran ejercicio de negociación.

– Aún así, ¿sigue siendo atractivo para las junior?

– Por supuesto va a depender de los precios de los commodities. El cobre será un determinante sobre cómo el país logra manejar sus finanzas y cómo la industria en sí misma se mantiene a flote en cuanto a productividad y sustentabilidad. Mucho tendrá que ver con cómo mantiene su ritmo de adaptación.

– ¿Es la productividad el mayor problema de Chile?

– Considero que el país siempre se va a sentar por encima de los hombros de los otros de la región. Su punto de comparación va a ser siempre con potencias mineras como Australia y Canadá. Es en ese gran grupo, de gigantes de la industria, en el que hay que enmarcarlo y es en contra de esa productividad que Chile necesita competir.

– ¿Qué ha pasado con CAP y su trabajo en Productora?

– Están viviendo una reestructuración. Tenemos una muy buena relación con su directiva y sus decisiones, como la de otras mayors cuando la industria sufre cambios, es normal. La racionalización de sus proyectos es un trabajo progresivo y estamos interesados en ver a dónde los lleva la junta directiva.

 

Diario Financiero